Ideas para mantener tus lámparas de bronce y cristal cómo nuevas

This post is also available in: Inglés

Las lámparas de bronce y cristal son hermosas y visten cualquier estancia de una manera muy especial. Pero para que se mantengan elegantes y bonitas hay que tenerlas muy limpias y mantener su aspecto evitando esa película verdosa que puede aparecer en el bronce con el paso del tiempo. O ese color opaco en el cristal que no está perfectamente limpio.

La limpieza diaria y la limpieza general de las lámparas debe de llevarse a cabo con mucho cuidado y siempre con las medidas de seguridad máximas, sobre todo cuando no es posible descolgar la lámpara y hay que limpiarla desde una escalera.

Cómo limpiar lámparas de cristal

Las lámparas de cristal o con elementos de cristal son de gran belleza, pero para que luzcan como realmente deben tiene que tener ese brillo que solo un cristal impoluto ofrece. Para conseguirlo hay que llevar a cabo una limpieza bastante frecuente para evitar que la suciedad se impregne demasiado.

  • Limpieza diaria de las lámparas de cristal: Es aconsejable que las lámparas de cristal se limpien a diario con un plumero suave que retire todo el polvo de la lámpara. Así, evitamos la acumulación sobre ellas.
  • Limpieza de las piezas de cristal: Cada poco tiempo es conveniente limpiar las piezas de cristal de la lámpara de una manera más profunda. Para esto hay que utilizar una bayeta de microfibra y un paño de algodón. La bayeta de microfibra se debe de ir empapando en una solución de agua con un poco de amoniaco. Con esa bayeta se frota cada pieza hasta dejarla limpia. Con el paño de algodón se seca el cristal y se le da brillo.

Hay que tener mucho cuidado con las luces eléctricas, ya que tienen peligro. Es importante limpiar la iluminación decorativa de día y con la luz cortada para evitar que podamos causar un cortocircuito o que un cable en mal estado pueda causar una descarga al tocarse. Jamás se debe de limpiar una lámpara encendida o a la que llegue corriente sea esta de cristal o de bronce.

Existen limpiadores que están especialmente pensados para este tipo de lámparas y son muy efectivos. Pero si no los tenemos en casa o si preferimos no utilizarlos por cualquier otra razón, el agua con amoniaco es totalmente válida y dejará los cristales limpios y muy brillantes.

Cómo limpiar lámparas de bronce

Las lámparas de bronce son bonitas y muy vistosas, pero necesitan limpiarse con frecuencia para que no se cree sobre ellas una fea pátina. Aunque nuestras lámparas están protegidas por barnices especiales que garantizan su brillo y su buen aspecto durante mucho tiempo, es fundamental saber cómo limpiar lámparas de bronce para hacerlo de vez en cuando.

La limpieza diaria se puede realizar con un plumero que retire el polvo acumulado, pero cada cierto tiempo hay que llevar a cabo una limpieza más a fondo como ocurre con las lámparas de cristal. Lo más importante en estos casos es escoger bien el producto para que este no dañe el barniz protector que le hemos dado a la lámpara. Evita los limpiadores caseros ya que en muchos casos pueden ser buenos para el bronce, pero no para el barniz protector que se acaba desprendiendo y hace que la lámpara pierda belleza.

Comienza retirando el polvo con un paño húmedo y solo si tras esto se aprecia suciedad impregnada, utiliza un limpiador compatible con la lámpara y siempre en pequeña cantidad. Al acabar de limpiar puedes volver a pasar un paño ligeramente húmedo para enjugar y, finalmente, con un paño de algodón seco, frota toda la superficie para retirar cualquier resto de producto o humedad y, a la vez, lograr un bonito brillo. Al igual que explicamos en las lámparas de cristal, la corriente debe de estar cortada mientras realizamos estas tareas.

Limpieza profunda de las lámparas colgantes

Más espaciado en el tiempo que las limpiezas normales que hemos visto, es necesario realizar una limpieza más profunda de las lámparas colgantes con o sin piezas de cristal. En la mayoría de los casos se hace preciso desmontar la lámpara y retirar cada tulipa, pieza de cristal o partes desmontables para limpiarla a fondo y llegar a las zonas a la que es imposible llegar generalmente.

Para este tipo de trabajo es recomendable contar con una empresa especializada que sepa cómo limpiar lámparas de bronce o cristal, que no solo limpie el cristal, sino toda la lámpara y aprovechen para pulir y dar brillo a las zonas que pueden haber perdido parte de su belleza. De esta forma, la lámpara quedará totalmente nueva tras haber pasado por manos expertas.

Gracias a la protección de nuestras lámparas, este tipo de limpieza con reparación no es necesario llevarla a cabo con frecuencia, sino al cabo de años. Aunque las limpiezas profundas sin pulido sí se pueden realizar cada año para que las lámparas duren más tiempo en las mejores condiciones.